CÓMO PREPARAR UN CALDO DE POLLO RICO Y SABROSO
Este caldo casero es ligero y sano, además se servir como base a muchas elaboraciones, sopas, cremas, arroces y salsas. Pero tal cual, con unos costrones de pan o un poco de pasta resulta una sopa deliciosa para reconfortar nuestros estómagos. Esta receta de caldo de pollo casero te hará triunfar en la cocina.
Y es que muchas veces echamos mano de caldos envasados o a las socorridas pastillas de caldo, que no están mal para una emergencia, pero un caldo casero siempre será mejor, más sano, natural y con menos grasas y aditivos.
Ingredientes para 3 litros.
Un pollo mediano, limpio, eviscerado y con piel, 2 nabos, 3 zanahorias, un puerro, una patata, 2-3 ramas de apio verde, una rodaja de calabaza pelada, una hoja de laurel, unos granos de pimienta negra, sal, una ramillete de perejil.
Elaboración
Lo ideal para el caldo casero es usar una cazuela grande, donde quepan bien todos los ingredientes. Introduce dentro el pollo entero, limpio y lavado, para quitar posibles restos de sangre.
Cubre con 4 litros de agua, o lo suficiente para que cubra bien el pollo y lleva a ebullición.
Ve añadiendo a la olla las verduras, peladas y troceadas. No desaproveches la parte verde del puerro, ni las hojas del apio. Adereza con la pimienta, una cucharada de sal y el perejil. Si quieres puedes añadir un poco de tomillo fresco.
Deja cocer a fuego lento durante una hora y media como mínimo, hasta que quede un caldo sustancioso. Es importante ir espumando la superficie para que el caldo quede claro. Para ello usa un cucharón o espumadera.
Si tienes prisa puedes usar una olla rápida, dejando 40 minutos a presión, aunque siempre es preferible a fuego lento, como se ha hecho toda la vida.